
BYD persigue sueños perfectos y por esto, no tolera defectos. Los modelos de su gama son ofrecidos a los clientes sólo después de estrictos controles.
Durante varios días se realizan pruebas en circunstancias extremas de conducción, rendimiento y seguridad, entre otras. A través de un estricto control de calidad se aseguran productos de clase mundial.